La inundación del 29 de mayo de 2017 en el Colegio Madrid: causas, efectos, atención y retos frente al futuro.

La noche del pasado lunes 29 de mayo el Colegio Madrid, al igual que muchas partes de la Ciudad de México y del país, sufrió los estragos de la caída de lluvia torrencial y vientos de fuerte intensidad muy poco frecuentes. En menos de dos horas los espacios, mobiliario y muchos materiales de trabajo de la primaria y del preescolar fueron alcanzados por la rápida crecida de agua que invadió patios, salones, audiovisuales y áreas administrativas, principalmente la biblioteca de primaria y el laboratorio.

En ese momento todavía se encontraba laborando el personal de mantenimiento quien dio aviso a las autoridades del Colegio de lo que estaba sucediendo en las instalaciones.

Mientras esto acontecía en el Colegio, la zona circundante, y particularmente en la Calle de María Auxiliadora, aledaña a la zona de canchas, resultó en la inundación de prácticamente todas las casas y negocios a nivel de suelo; el agua subió entre 30 y 80 cm en algunos espacios. Los vecinos del lugar alertaron a las autoridades de la Delegación, pero a pesar de las ayudas que llegaron, muchas personas, entre ellas más de veinte trabajadores que viven en las zonas cercanas, perdieron muchas de sus pertenencias.

Con el paso de la primera hora de lluvia y la acumulación de agua, que no remitía en las partes más bajas del terreno y junto con la valoración de la Coordinación de Prevención de Riesgos (CPR) de reciente creación en el Colegio, se tomó la decisión de suspender las clases del día siguiente. Dimos aviso desde nuestras casas por todos los medios posibles y la respuesta de la comunidad fue rápida y solidaria.

Sobre el fenómeno que azotó al Colegio.

La dimensión de precipitación pluvial fue reconocida por la Comisión Nacional del Agua como una de las seis más fuertes en los últimos 17 años. A nivel nacional fue la zona de Villa Coapa, en Tlalpan, la que registró el segundo lugar en precipitación pluvial con 98 mm. Esto pudimos registrarlo directamente al día siguiente a través de una estación de observación hidrológica del Instituto de Ingeniería de la UNAM, instalada en el Colegio en diciembre pasado, gracias a la colaboración con uno de nuestros padres de familia, ex alumno y parte del equipo responsable de instalar dichos equipos en la CDMX. El registro que pudimos ver en dicha estación (Coapa Sur) muestra que la cantidad de agua que cayó esa noche fue igual, en volumen, a la que se registró a lo largo de todo el mes de agosto del año pasado.

En resumen, las principales causas de la inundación en el Colegio fueron las siguientes:

  1. La intensidad de la precipitación pluvial, que es la variable que contribuyó más a la magnitud de la inundación.
  2. La topografía y extensión del terreno, cuyas pendientes confluyen principalmente en las explanadas de primaria.
  3. El tipo de terreno, con manto freático superficial.*
  4. La saturación del sistema de drenaje que recorre el trayecto de la Calle Escuela, ya que el agua se desbordó, inundó la calle, rebasó el nivel de la banqueta y la lámina contramarea de las puertas de primaria hacia la calle.

El compromiso de nuestro personal y primer recuento de las afectaciones en Preescolar, Primaria y otras áreas del Colegio.

Al día siguiente, martes 30 de mayo muy temprano, el personal de Mantenimiento e Intendencia, coordinados por las autoridades administrativas y la responsable de la Coordinación de Prevención de Riesgos, se abocó a las arduas y complejas tareas de limpieza y orden de espacios con el propósito de dejarlos listos para la jornada escolar en las dos secciones donde no se suspendieron clases (secundaria y bachillerato).

Cabe destacar el compromiso que mostraron nuestros compañeros afectados por la inundación, quienes tuvieron que iniciar su jornada, algunos más temprano de lo normal y dejar sus propias casas y familias también en estado de emergencia. Ello representa, sin duda, un ejemplo de responsabilidad para con su trabajo, que valoramos y agradecemos todos: familias, alumnos y la comunidad en pleno.

En el recuento de esa mañana constatamos que sufrimos diferentes niveles de inundación. La parte más afectada fue la primaria, donde el cuerpo de agua alcanzó en las zonas más bajas con niveles por arriba de las banquetas que protegen todas las áreas de trabajo.

Además de la primaria, las zonas más afectadas fueron: estacionamiento de puerta seis (camiones), el edificio donde se ubica la enfermería de canchas, preescolar, campo de fútbol, oficinas de mantenimiento, casa del conserje y contabilidad.

Con afectación media se observó: secundaria, cafetería (velaria), gimnasio, unidad cultural, estacionamiento de profesores y el área de tecnología. Además, durante la tormenta dos árboles fueron derribados por el viento en la zona de canchas.

El Colegio, de manera responsable, cuenta con un seguro para situaciones como ésta, por lo que parte de las pérdidas de equipos, materiales y recursos en las diferentes áreas serán cubiertos.

Sobre los trabajos de limpieza, orden y puesta a punto para el regreso a clases. 

¿Cuándo podremos volver a reiniciar clases? Ésta era la pregunta que nos hacíamos todos al mediodía del martes 30 de mayo. Con la valoración del personal experto, la respuesta llegó de la mano del recuento de daños anterior; las aguas grises y negras que se mezclaron con el agua de lluvia a través de los drenajes saturados de la zona hacían imposible el regreso a clases. Había que limpiar y desinfectar todo el mobiliario y el material con el que los niños y maestros trabajan diariamente: la tarea, de verdad titánica, tenía que hacerse con equipo especial, tomando en cuenta los riesgos que siempre pueden darse en estos casos: riesgo eléctrico, por intoxicación, por golpes, cortaduras, etc. En ese sentido, los trabajos avanzaban en orden y con el apoyo de maestros y personal administrativo que se sumó a las tareas de rescatar uno por uno los salones y espacios afectados.

El nivel de complejidad del trabajo, así como los requisitos obligados para realizarlo con un equipo de protección y atención a las medidas de seguridad, hizo que no se pudiera hacer tan rápido ni con demasiadas personas a la vez.

En ese sentido y con el enorme orgullo de representar a la comunidad, el Colegio de Directores en pleno, recibió muestras de apoyo y voluntad de ayuda por parte de muchos padres de familia para incorporarse a dichas tareas. Agradecemos a todos y en su momento explicamos los motivos por los que era mejor enfocar las ayudas a favor de los trabajadores damnificados.

La colaboración, coordinación de acciones y capacidad de respuesta.

Suspender clases cuatro días es algo que no había pasado antes en la institución. Hacerlo implicó mucho agobio por un lado, pero se hizo con la convicción de que ningún miembro de la comunidad sufriera al regreso cualquier tipo de afectación a su salud e integridad física. Para coordinarnos hicimos un sinnúmero de reuniones y llamadas, coordinamos acciones, tanto dentro como fuera del colegio; tomamos decisiones con base en información y datos que se reunían y daban a conocer con una frecuencia inusitada. La capacidad de respuesta de nuestra institución en cuanto a la atención de emergencias y amenazas naturales es robusta y consistente, informada, experta y sobretodo responsable.

¿Qué aprendimos? ¿Qué sigue?

En este evento, aprendimos que muy pronto debemos reestablecer el contacto con las autoridades de la Ciudad para acordar planes conjuntos que mitiguen los fenómenos climáticos extremos.

Estamos realizando una evaluación de riesgos para establecer nuevas medidas y reforzar las existentes con el propósito de reducir las probabilidades de resultar dañados ante fenómenos como el que acabamos de sufrir. Capacitaremos como brigadista a parte del personal, para la prevención de riesgos y la respuesta frente a emergencias, haciendo que más gente esté preparada para la rápida acción y mitigación de daños.

El Colegio tiene en su programa de protección civil una fortaleza y sin duda, también la tiene en su gente, en el cuidado y el cariño que ponen en su trabajo. No hay tarea a la que se haya negado nuestro personal, gracias a todos ellos el lunes 5 de junio pudimos volver a clases en las condiciones óptimas.

Mucho de lo que sabemos hacer lo aprendimos de la mano de nuestra querida y recientemente fallecida colega Carmen Paz, quien por más de 40 años fue responsable de enseñar y trabajar con las personas que en esta ocasión, como en otras, respondieron con eficacia y profesionalismo.

Finalmente todos pudimos retomar nuestras actividades cotidianas en el Colegio y nuestros niños regresaron a clases con entusiasmo.

Pronto daremos a conocer, a través de los responsables de las Asociaciones de padres de familia, las acciones inmediatas a tomar, como por ejemplo para la reposición del material de biblioteca, entre otros aspectos.

Agradecemos de antemano el apoyo y donaciones económicas brindadas y reiteramos el llamado a la solidaridad que siempre ha caracterizado a esta comunidad, para ayudar al personal damnificado a través de aportaciones a la cuenta:

Banco: BBVA BANCOMER
Nombre: Colegio Madrid, A.C.
No. Cuenta: 0443083705
Clave Interbancaria: 012180004430837058

NOTA: Su donativo es deducible de impuestos; podrá solicitar recibo al 9172-1514 o al correo angelhm@colmadrid.edu.mx.

Atentamente,

Rosa María Catalá Rodes
Directora General

———-

* Con capa de agua cercana al suelo.

 

Compartir en redes sociales

Share to Google Plus
Esta entrada fue publicada en Dirección General. Guarda el enlace permanente.

2 Respuestas a La inundación del 29 de mayo de 2017 en el Colegio Madrid: causas, efectos, atención y retos frente al futuro.

  1. ARACELI MONSELL TATOO dijo:

    Con mucho gusto depositaré un donativo, esperando que pronto todos puedan recuperar sus cosas y volver a la normalidad. Un abrazo solidario.

  2. Oliva Parada H dijo:

    Un reconocimiento a todos por el esfuerzo realizado, dentro de las actividades de protección civil está el acercamiento con el C5 de la Cd de México para el monitoreo de los riesgos.
    Efectivamente la lluvia registrada el 29 de mayo en la zona del Colegio fue de 98.3 mm, valor que superó el máximo histórico para un mes de mayo que era de 96.0 mm en la estación Ajusco registrada en 1980.
    Es importante apoyar y ayudar en lo que podamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *